¿TE RECONOCES EN ESTE PERFIL? ASÍ ES EL ESTANQUERO ESPAÑOL
El último informe de la Mesa del Tabaco y Afi retrata al estanquero español: oficio, raíces familiares, presencia femenina y un rol clave en cada barrio.
Cuando hablamos de estancos, solemos pensar en la licencia, en la responsabilidad del canal y en el papel que jugamos en cada barrio. Pero pocas veces nos detenemos a mirar quién está realmente al frente de cada expendeduría.
El último informe de la Mesa del Tabaco y Afi ofrece una fotografía precisa.
Un oficio con años de experiencia detrás
Los estanqueros no son principiantes. Tampoco improvisados. Más del 75% de los titulares tiene más de 45 años, una cifra muy superior al promedio del mercado laboral español, que ronda el 50%.
La experiencia se nota en cada decisión, en cada cliente, en cada gesto.
Pero el dato más revelador es otro: el 52% lleva más de 15 años en su estanco.
Y muchos superan incluso ese número.
No es un empleo cualquiera. Es un oficio.
El estanco como proyecto familiar
El informe confirma algo que los profesionales ya intuían: Para muchos, el estanco no es solo un trabajo: es parte de la historia familiar.
Dos de cada tres expendedurías cuentan con más de un familiar trabajando dentro del negocio.
Hijos, parejas, hermanos…
La red de estancos se sostiene, en gran parte, sobre la confianza interna y el trabajo compartido.
Este modelo explica muchas cosas: El relevo natural entre generaciones. La estabilidad del servicio. Y ese trato cercano que el cliente percibe aunque no lo pueda explicar.
La mujer estanquera, una protagonista silenciosa
Otro dato clave: el 43% de los titulares son mujeres.
Una cifra sorprendente para un comercio tradicional y muy superior a la media de otros sectores minoristas.
La mujer estanquera tiene un papel clave en el día a día del canal.
Gestiona, decide y lidera miles de expendedurías en toda España.
El informe lo refleja con claridad: el estanco es, en buena parte, un negocio femenino.
Un empleo estable y mejor pagado que el promedio
El estudio también analiza las condiciones laborales.
Y las expendedurías salen bien paradas.
La retribución media en el comercio minorista de tabaco es de 14,4 euros por hora trabajada.
Un 4% más que en el sector alimentario y bebidas.
En un mercado cada vez más cambiante, el estanco sigue ofreciendo algo esencial: estabilidad.
La base invisible de toda la cadena
Aunque hablemos de cifras, exportaciones o aportaciones al PIB, la verdad es simple: La última milla de la cadena del tabaco vive en el estanco.
Y se sostiene gracias al profesional que abre la persiana cada día.
El informe lo confirma: la distribución mayorista y la comercialización —donde se incluyen los estancos— concentran más del 80% del valor añadido directo del sector y más del 85% del empleo directo.
Así es el estanquero español
Experimentado.
Cercano.
Con raíces familiares.
Con una presencia femenina cada vez más fuerte.
Y con un peso real en la economía local.
Así es el estanquero español.
¿Te reconoces en este retrato?

