LA UE, EN EL PUNTO DE MIRA POR UNA FILTRACIÓN TRAS LA COP11
La política del tabaco vuelve a arder. Y esta vez, la chispa no viene de un cigarrillo.
Han pasado casi dos semanas desde el cierre de la COP11 y, como ya te contamos aquí, el balance dejó más dudas que certezas.
Ahora, cuando parecía que el tema se enfriaba, una filtración ha reabierto el debate.
Viene de un documento filtrado que ha puesto a Bruselas en el punto de mira.
Un papel que nadie debía ver… pero todos leyeron
La UE no es un actor cualquiera en estas negociaciones.
En la COP11 se sentaron casi 200 países, pero Bruselas suele marcar el ritmo en los debates de la OMS sobre nicotina.
Por eso la filtración ha generado tanta tensión: si la posición europea se desvía del mandato real, el impacto se multiplica en todo el proceso internacional…
La noticia saltó en The European Times.
Un documento interno de la UE llegó a manos equivocadas.
O, según algunos diplomáticos, a las manos que necesitaban verlo.
Ese texto revelaba algo incómodo: Bruselas presionó con un lenguaje mucho más duro en la COP11 de la OMS sobre los nuevos productos de nicotina.
Más duro del que los propios Estados miembros habían aprobado previamente.
La filtración encendió alarmas.
Y no solo en Ginebra.
Estados miembros molestos: “Esto no era el trato”
Cuando el documento empezó a circular, varias delegaciones se quedaron de piedra.
Algunos lo describieron como una infracción de procedimiento.
Otros fueron más directos: ¿Estaban la Comisión y la Presidencia danesa intentando colarse con un texto sin consenso?
No era una acusación menor.
La UE debe respetar el mandato acordado antes de hablar en nombre de todos.
Pero el papel filtrado decía otra cosa.
Un empujón privado hacia prohibiciones severas
El texto interno detallaba mensajes claros.
Funcionarios de la UE instaron a apoyar prohibiciones o límites estrictos a la fabricación, importación, venta y uso de todos los productos emergentes de nicotina.
Incluidos los vapeadores, el tabaco calentado y las bolsitas de nicotina.
Ese tipo de redacción se había eliminado del mandato.
Pero, según la filtración, se seguía promoviendo entre bambalinas.
Mientras tanto, funcionarios de la OMS y ONG aliadas empujaban aún más.
Pedían restricciones drásticas: Límites de sabor. Normas de envase. Mandatos ambientales. Hasta mecanismos de responsabilidad reforzados.
Un menú regulatorio… al límite.
Al final, menos fuego del previsto
La COP11 tuvo un final menos explosivo.
Muchas propuestas extremas se rebajaron o quedaron como voluntarias.
Las grandes decisiones se aplazaron hasta la COP12 en 2027.
Pero el daño político ya estaba hecho. La confianza quedó tocada.
La pregunta ahora flota en el aire:
¿Transparencia o agenda oculta?
La controversia ha abierto una grieta en el proceso.
Varios países piden más luz sobre el papel de la UE dentro de la OMS.
Especialmente en un tema tan sensible como la política de nicotina.
La filtración no solo muestra tensiones.
Muestra un debate global atrapado entre ciencia, evidencia, salud pública… y estrategias diplomáticas que nadie reconoce en público.
La COP11 se cerró.
Pero la discusión apenas empieza…

